martes, 25 de octubre de 2016

FURY CAPITULO 3



Capítulo 3

Bella miraba a las mujeres de las nuevas especies con frustración. Sabía que no iba a ser fácil ganarse su amistad, pero se lo estaban poniendo demasiado difícil. Era un grupo que se mantenía muy unido, pero que la dejaba fuera. Esperaba esconderles bien lo herida que se sentía. El ayudarlas se había convertido en lo mas importante de su vida, en su único propósito y se lo habían negado hasta ahora.
-"¿A alguna le gustaría aprender a cocinar? puedo enseñaros o puedo poneros el DVD de cocina que conseguí para vosotras" Ella miró a cada una. -"Estoy segura de que estáis cansadas de las comidas de la cafetería. Me gusta cocinar y puedo enseñaros. A todo el mundo le encanta la buena comida. "Nadie habló, pero tres docenas de pares de ojos se quedaron mirándola. Bella suspiró.-"Lo juro, no soy vuestra enemiga. Estoy aquí para ayudaros a que os adaptéis a esta nueva vida y para integraros más fácilmente en la sociedad. Quiero ayudaros en todo lo que necesitéis. Realmente, desearía que me permitierais hacerlo".
Su silencio se prolongó hasta ser incómodo. Los hombros de Bella cayeron por la momentánea derrota. -"Está bien. Tal vez necesitáis más tiempo para llegar a conocerme. Si necesitas algo, por favor decírmelo. Es para lo que estoy aquí. Oh, deje algunos pasteles dentro de la nevera, así que por favor, coméroslos. "
Bella huyó de la habitación antes de ellas vieran su dolor. Tan pronto como estuvo fuera de la vista de las chicas las escucho hablar. Eso solo aumento sus ganas de llorar. Cuando entraba en cualquier habitación donde ellas estaban, se callaban. Cuando se marchaba, hablaban. Solo hablaban con ella cuando tenían que hacerlo. No querían su ayuda.
Un día le explico como funcionaban los aparatos de la casa e incluso entonces las preguntas fueron excusas. Aunque tenia que reconocer que tenían una memoria increíble.
Entre ellas se habían ayudado para el manejo de los electrodomésticos. Las mujeres de las nuevas especies no confiaban en ella.
Llevaba dos semanas en el infierno, se quejó en silencio mientras se dirigía a su apartamento. Tal vez debería marcharse. El problema era que ya no tenia adonde ir. Había cortado todos los lazos con los amigos y su familia cuando vino a trabajar para el Homeland.
Pensar en ir a casa de sus padres...le daba migrañas. Sus padres discutían por todo, a pesar de que vivían separados, siempre se veía envuelta en sus peleas. Ambos se opusieron a su propio divorcio, incluso intentaron que volvieran juntos. Bella preferiría saltar a un pozo lleno de serpientes antes que volver a la vida que había tenido. Nunca llamaba a casa de sus padres y tampoco quería volver a ella.
Sus padres estaban enojados con ella y eso le ofreció la paz que no había tenido desde que tenia diez años. Quería continuar con su nueva vida y ayudar a personas con problemas reales y esas dos cosas, quería hacerlas con la nueva especie. Ellas eran importantes y necesitaban a gente que se preocupasen por ellas .A Bella le importaban.
Bella se puso un pantalón de chándal, una camiseta y las zapatillas de deporte.
Necesitaba aire fresco y algo de tiempo lejos de la residencia. Ella no quería sentir lástima de sí misma. Había pensado que el trabajo la mantendría más ocupada y tal vez que fuera más gratificante. En cambio se sentía muy sola y triste. Se metió el MP3 y la tarjeta de identificación dentro de su sujetador, ya que no tenía bolsillos. Salió de su habitación y comenzó a trotar en el mismo lugar mientras esperaba el ascensor.
Bella miró su reloj cuando salió del edificio. Estaba oscuro porque el cielo tenía pocas estrellas. Se giro y vio por la ventana que las mujeres estaban todas juntas sentadas y riendo en los sillones de la sala de estar.
Estaban felices porque ella no estaba, pensó sombríamente. Murmuró una maldición y les dio la espalda. Nunca antes había salido a correr, era un hábito nuevo que había adquirido cuando se mudo al Homeland. El ejercicio le ayudaba contra el aburrimiento, así que echó a correr por la acera. El área era muy similar a un parque y estaba vigilado.
Bella metió la mano en su sujetador y subió el volumen de su MP3. Le gustaba cualquier estilo de música, pero esta vez se decanto por el heavy metal ya que se adaptaba más a su estado de ánimo. Corrió manteniendo un ritmo constante a lo largo del muro que rodeaba el Homeland. Después se interno en el parque con la idea de llegar hasta el estanque.
Le gustaba correr cerca del agua. Cuando empezó a cansarse desaceleró el ritmo.
Cuando llego a la laguna se detuvo a estirar, se inclinó para tocarse los dedos del pie y un movimiento por el rabillo del ojo capto su atención. Bella se levanto y se volvió, esperando encontrarse con otro corredor, pero no vio a nadie. Ella frunció el ceño. Juraría que había visto a alguien.
Negó con la cabeza y pensó que lo que llamo su atención fue el viento moviendo las copas de los árboles. Ella estiró los brazos hacia arriba. Le dolía todo el cuerpo cuando corría, pero quería ponerse en forma.
Ella sonrió, seguro que a su ex-marido le daría un ataque al corazón si la viera ahora.
Siempre había tenido un poco sobrepeso. Y ahora estaba a punto de convertirse en una persona completamente diferente después de su amargo divorcio. ÉL pensaba que ella era patética y que aceptaría todo lo que le ofreciera, estaba muy equivocado. Ella no era una alfombra a la que pisotear cada vez que él quería, así que puso fin a su matrimonio a pesar de las protestas de Jeff.
Ahora estaba delgada y era libre. Ella se echó a reír. En realidad ahora era Jeff el que tenía sobrepeso. Y no tenía a nadie a quien pisar, pensó con una sonrisa.
El pelo de su cuello se erizó de repente. Sus miembros se congelaron mientras observaba los alrededores del parque. El estanque estaba rodeado por muchos arboles y unos pocos bancos. Los edificios se encontraban al otro lado de los arboles y se veían bastante lejos.
Busco en la oscuridad una vez más, ya que la sensación de ser observada iba creciendo.
Bella alcanzó el MP3 y lo apago mientras se quitaba los auriculares. Escucho con atención, pero no oyó nada. Iba a colorase los auriculares de nuevo cuando un suave gruñido la hizo saltar. ¿Eso era un perro? Ella miró por encima de su hombro. Algunos guardias patrullaban con perros, pero siempre los llevaban con correa. ¿Y si uno se había soltado? Una repentina urgencia de regresar a la residencia se apoderó de ella.
Bella dio unos pasos cuando oyó otro gruñido, esta vez más cerca. Su cuerpo se tensó alarmado. Recorrió el área de nuevo con la mirada.-"¿Hay alguien ahí?" Edward había estado observando a las mujeres que vivían con Bella a través de las ventanas.
Había visto la tristeza en el rostro de Bella ocasionada por el rechazo de su gente. Y eso le desgarró. No debería importarle que ella sufriera, pero le importaba. Se quedo atónito cuando la vio salir a correr sola, ¿Acaso no se daba cuenta del peligro que corría? ¿Qué estaría observándola? ¿Acaso sus instintos de supervivencia no le gritaban que él la vigilaba? Obviamente no, ya que se había introducido sola en el parque.
Se había detenido frente al estanque, ¿estaría esperándole? Inhalo su aroma en el aire y gimió. Quería estar más cerca de ella, su lado animal la deseaba y eso le enfurecía. Ella era su enemigo, le gruño al animal que luchaba por el control.
Entendía que había trabajado en Mercile para ayudar a su pueblo. Pero no aceptaría esta necesidad de tocarla y reclamarla, no quería.
Lucho contra sus instintos. Ella había traicionado su confianza, le hizo daño. Los motivos por los que trabajo allí, no disculpaban lo que le había hecho, ni el precio que había pagado.
Había entrenado a sus hombres para que pudieran mantener sus instintos animales a raya, tenía que hacer lo mismo y mantener el control. Tenía la responsabilidad de mostrarle a su gente que había otro tipo de vida mejor fuera de las instalaciones y que ellos no eran los animales que Mercile decían que eran.
Bella miraba a su alrededor en la oscuridad, era como si pudiera sentirle. Su animal aulló dentro de su alma pidiendo tocarla y tomarla, no podía resistirse a su olor, al fuerte deseo de mirar sus ojos y a escuchar su voz.
El humano sintió aun mas rabia. Inhalo su miedo y su animal quiso protegerla. El humano solo quería aterrorizarla y alejarla. Se acercó. Una vez más, cuando se trataba de ella, perdía el control.
Otro movimiento llamó la atención de Bella. Se quedó sin aliento cuando Edward salió de detrás de un árbol .Todo su cuerpo reaccionó ante la imagen de ese hombre tan atractivo y peligroso. Ella tragó y su respiración se acelero .No era un perro el que había gruñido, era él. El pelo largo de Edward, le caía en cascada por encima de los hombros y el pecho.
La ropa negra que llevaba se abrazaba a sus anchos hombros y musculosos brazos, resaltaba su esbelta cintura. El peligro emanaba de él mientras lentamente deslizaba su mirada oscura por su cuerpo. Un gruñido profundo emano de su garganta. Tenso la mandíbula.
Dio un paso hacia ella, su movimiento era el de un depredador. La mirada de Bella bajó hasta esos muslos duros envueltos por los pantalones negros ajustados. Él irradiaba fuerza y sexo. Su corazón se acelero y su cuerpo respondió a su masculinidad. Nadie le afecto nunca de esa manera. Su ropa de camuflaje le daba la libertad de moverse libremente en la oscuridad, sabia que él le había permitido que le viera.
Edward la contemplo en silencio y el hambre se reflejo en su rostro. Su lengua salió para humedecer su labio inferior, tentadoramente y ella quiso besar esos labios. Se pregunto como se sentiría el ser tocada por él, pero esta vez sin ira. Por supuesto, eso no iba a suceder ya que él la odiaba.
-"Oh, mierda", susurró ella, pero luego habló más alto. -"Hola Edward. Es una buena noche para correr, ¿no es así? "
No dijo nada, pero dio otro paso más antes de detenerse. Su miedo creció, estaban solos y él había jurado matarla. No podía llamar a los guardias que patrullaban la zona porque no los veía y seguramente no llegarían a tiempo si Edward la atacaba.
Un gruñido bajo salió de sus labios entreabiertos cuando dio otro paso en su dirección y el impulso de salir corriendo creció en Bella ,pero no se movió ,sabía perfectamente que las nuevas especies eran muy rápidos, la mezcla del ADN canino en Edward se aseguraría de que no llegara muy lejos. No sabia si debía gritar o simplemente esperar. Él se acercó más.
-"¿Sabes en que nos entrenaron? y ¿Que era lo que les mostraban a sus inversores?" Su voz sonó áspera y fría.
Tuvo que aclararse la garganta antes de contestar, el miedo se la cerraba. -"En realidad no. La mayoría de los archivos fueron destruidos cuando Industrias Mercile cayó. No se me permitió el acceso a esa información cuando trabajaba allí. "
-"En la caza ", gruñó. -"Creo que destaque en esa formación. Yo era el mejor de los prototipos. Nos enseñaban que era lo que teníamos que hacer para vender sus productos, ellos nos mostraban como ejemplos vivos de lo que los seres humanos podrían llegar a ser si compraban sus píldoras. "
Bella se dio cuenta de que su futuro era cuestionable en ese momento. Edward la odiaba y su voz sonaba potencialmente mortal. Ella no podía encontrar las palabras adecuadas, no sabía cómo calmar la situación. Dio otro paso hacia ella. Mierda, doble mierda, pensó frenéticamente. Él la alcanzaría con sólo unos pasos más.
-"Ese día no tuve elección " le espetó ella-. -"Maté a Jacob para protegerte y si ellos lo hubieran descubierto no me habrían permitido salir. Yo sólo quería salvarte. ".
-"¿Le dijiste a alguien lo que me hiciste? O ¿lo que me hiciste sufrir?"
-"No." Ella negó con la cabeza. Había tenido demasiado miedo de decirle a Helios que había interferido, seguramente se habría enfadado si hubiera sabido que desobedeció la orden directa de no interferir en nada que la convirtiera en sospechosa, la habrían apartado del caso y no habría podido ayudarlos.
-"¿Estabas demasiado avergonzada por lo que me habías hecho?"
Ella vaciló. -"No tienes ni idea de cuanto"
-"Le dijiste a los guardias que yo lo mate," gruñó él, interrumpiéndola. "Untaste la sangre en mis manos. No te molestes negarlo. "
Las lágrimas llenaron sus ojos, pero ella parpadeó. -"Si " Ella tragó. -" No tuve otra elección. Sabía que no te matarían o nunca lo habría hecho. Tienes que creerme. "
-"¿Creerte?" Estrechó su mirada oscura y un sonido peligroso emano de su garganta.-"te excitaste cuando te acercaste a mí y me clavaste esa aguja".
¿Cómo lo supo? Ella no se atrevía a preguntárselo. No podía explicarle el por qué había respondido tan fuertemente a él. La respuesta de su cuerpo ante su cercanía simplemente fue incorrecta.
-"No quise hacerte sufrir. Tuve que clavártela para hacer la historia creíble. Lo siento mucho ".
-"Me sorprende que estés tratando de distraerme de lo que realmente te pregunte."
Bella levantó la barbilla para encontrarse con su ceño enojado.-"Tienes razón. Mi cuerpo respondió a ti. No tengo excusa. Todo lo que puedo hacer es disculparme. Sé que era inmoral y me siento muy culpable. Tú eres... "ella vacilo, estaba a punto de decirle lo atractivo que lo encontraba-"estabas desnudo y no pude dejar de notarlo a pesar de lo horrible de la situación. Lo siento. "
La mandíbula de Edward se tensó. Ahora podía ver su rostro con claridad ya que sólo unos pocos metros los separaban. -"Trabajaste en Industrias Mercile. ¿También hacías las pruebas? ¿Te gustó lo que ese técnico me hizo? "le gruñó a ella, le mostró los dientes afilados y se acercó más. -"¿te éxito la idea de mi violación? ¿También te ganaste la confianza de los otros hombres para así entrar en sus celdas y que no te gruñeran? ¿También les echaste la culpa de tus acciones?"Su nariz se dilato y él gruñó profundamente en su pecho. -"¿Traicionaste a alguien más? ¿Te excitaste con ellos como lo hiciste conmigo?"
Bella retrocedió ante esas horribles acusaciones, como si la hubiera golpeado físicamente.
-"¡No! Tú fuiste el único. Trataba de encontrar las pruebas suficientes para que un juez emitiera una orden de arresto. ¿Cómo te atreves! Recogí las muestras, escribí los informes, pero no tenía acceso a los archivos que probaran que tu existías allí. Cada día nos desnudaban antes de salir. No podía meter una cámara con la que demostrar lo que os estaban haciendo. No tienes ni idea de lo terrible que fue para mí pasar por esa puerta principal y cumplir cada día con mi turno. Siempre supe lo que me harían si descubrían que estaba espiando para la policía. Me matarían. Me dijeron lo que me pasaría si Mercile sospechaba que estaba contra ellos. Me dijeron que yo desaparecería y que mi cuerpo nunca sería encontrado. "
-"Si te desnudaban, entonces ¿cómo conseguiste sacar las evidencias?"
El calor floreció en sus mejillas. -"¿De verdad quieres saberlo?"
-"Si quiero" Gruñó él.
-"Me las tragué".
El pareció algo impresionado por un segundo, luego frunció el ceño. -"No lo entiendo".
-"Tuve que hacer amistad con algunos de los médicos que llevaban mas tiempo. Yo no tenía acceso a nada. Así que con mucho cuidado me gane su confianza, me acerque a una médica que se parecía bastante a mí y entre en su laboratorio para almorzar con ella.
Le robe la tarjeta, me recogí el pelo igual que ella, agache la cabeza al pasar bajo las cámaras de seguridad y entre en su despacho. Había visto el código un par de veces y lo recordaba. Cargue los archivos en un USB que me dieron y me lo tragué. Muchas cosas podrían haber salido mal ".Él la miró con el ceño fruncido.-" estaba segura de que me cogerían y me matarían. No tienes ni idea de lo aterrorizada que estaba o de como rezaba para poder sacar los datos y que no me descubrieran. Fue ese día, yo...". Hizo una pausa.- "Lo último que quería hacer era llamar la atención con esa maldita cosa dentro de mi estómago, sabia lo importante que era para todos vosotros. Y aun así todavía trate de salvarte sin importarme el riesgo al que me estaba exponiendo o las pruebas. ¿Quieres saber lo doloroso que fue vomitar algo del tamaño de un pulgar? Tragarlo fue fácil.
Estaba dispuesta a permitirles que me operaran para recuperarlo si no lo vomitaba. Tenía miedo de que los ácidos del estómago lo dañaran si transcurría mucho tiempo".
Él continuó mirándola con el ceño fruncido.-"También me engañaste así. Eso es lo que haces."Su boca se presiono en una línea firme.-"Tu mientes a la gente y luego los traicionas. No eres mejor que esos monstruos que creo y esclavizó a mi pueblo. "
El dolor que atravesó su pecho al escuchar esas duras palabras, fue sustituido por la ira.
Había matado por él y arriesgó su vida para liberar a su pueblo. Maldito sea.-"Yo no quise hacerte daño." Hizo una pausa.-"Pero te diré una cosa. Te salve el culo Edward. Sigues viviendo gracias a lo que hice. Estarías muerto si yo no hubiera entrado en tu celda y detenido a ese idiota. Otros murieron. Otros fueron violados mientras estaban encadenados en el suelo por ese hijo de puta. Si eso es imperdonable para ti, pues lo siento por ti.. Mantenerte con vida se convirtió en mi principal prioridad".
-"Dijiste que me odiabas. Me llamaste bastardo sin valores, querías que supiera lo que pensabas de mi. Nunca olvidare lo que me dijiste. "
Bella le miró boquiabierta.- "No."
-"Estaba en el suelo indefenso, te apartaste de mí lado para extraer la sangre del técnico que pensabas poner sobre mis manos y susurraste esas palabras de odio dirigidas a mí. "
Bella comprendió a que se refería y el color desapareció de su rostro. -"No estaba hablando contigo. ¡Se lo decía a Jacob! Le odiaba por lo que te había hecho. "
-"El hombre ya estaba muerto. No me mientas. Esas palabras llenas de odio iban dirigidas a mí. "
-"No." Ella sacudió frenéticamente la cabeza, su mirada se cruzó con la suya. -"Te lo juro, estaba hablando con él. Tenía la esperanza de que me escuchara desde el infierno, estoy segura de que ahí es donde estará por todo lo que hizo, quería que supiera lo que sentía por él. "Edward frunció el ceño y estudió sus facciones, guardó silencio.-"Esa es la verdad."
-"¿Quieres saber que fue para mi lo peor de todo lo que me hiciste?" Su voz profunda se volvió fría como el hielo. Todo su cuerpo se tensó visiblemente. Ella sacudió la cabeza, le miro a los ojos, vio la rabia que emanaba de ellos y tuvo mido. Sus ojos se veían más oscuros de lo que ella recordaba.-"Todavía puedo sentir tus caricias sobre mí. Me tranquilizaste al principio. Me salvaste y creí que no me harías daño. De hecho, di la bienvenida a tus manos sobre mi cuerpo. Cierro los ojos y aun recuerdo ese calor". Dio otro paso.-"También recuerdo que te alejaste después de lo que me hiciste sentir. Me dejaste confundido y eso me hizo daño. La aguja que me clavaste, me dolió menos"
-"Lo siento mucho. Eso me persigue todos los días."Hizo una pausa.-"Lo hice para salvar tu vida. Sabes lo que Jacob pensaba hacerte, tenía que impedirlo. Tenía que sacar las evidencias. Lo siento mucho. Lo último que quería era hacerte más daño. No quería culparte por el asesinato o clavarte esa aguja, pero tenía que salir de allí para ayudarte. "
Dio otro paso.-"Nada de eso importa," gruñó.-"Todo lo que me importa es lo que me hiciste. Me jure que si volvía a verte te mataría con mis propias manos."Se detuvo a unos centímetros de ella.-"Deberías correr si tienes algo de cerebro en esa cabeza. Ahora mismo estoy luchando por mantener el control y no tengo ni idea de qué lado de mi voluntad ganara. Nunca olvides que en parte, también soy un animal".
Edward esperaba que ella aceptara su consejo. Podía ver el miedo en los ojos de Bella. Las pequeñas líneas de su boca le revelaron que ella sonreía a menudo. Y se pregunto cómo seria escuchar su risa. ÉL nunca había tenido una razón para sonreír antes de conseguir su libertad. Su labio inferior hizo un mohín por la preocupación y quiso chuparlo.
Su pelo le llamaba la atención. Era tan diferente al suyo, el de ella era casi blanco y rizado. Parecía suave, olía a fresas y enmarcaba su rostro frágil.
Las mujeres de su especie eran tan diferentes a su pequeña humana. Se quedó inmóvil cuando se dio cuenta de que la consideraba suya. La indignación le embarco, sabía que no debía confiar en los humanos. Ellos infligían dolor cada vez que podían. Especialmente ella, acababa de admitirle que sabia engañar muy bien y seguramente todo lo que le dijo era otra mentira para ganarse su simpatía. Se estaría condenando a si mismo si le daba otra oportunidad.
Sus emociones conflictivas le confundían .El deseo de tocarla, decirle algo que aliviara su miedo. Hacerla reír sólo para ver su sonrisa y eso le llenaba de rabia .Ella era una maestra en la manipulación. Y él no caería de nuevo en sus engaños.
Edward trató de concentrarse en el presente. Tenía a su enemigo frente a él y tenia la oportunidad de cobrarse el daño que le había hecho. Hasta ahora no había tenido la oportunidad de vengarse de ninguno de ellos. Algunos estaban detenidos y otros huyeron y se escondieron.
Eso dejaba a la mujer delante de él como su única oportunidad de venganza. Su corazón latía de manera irregular y su mente volvió a recordar su traición. El golpe de sus recuerdos le hicieron dar un paso atrás. Tenía tanta prisa por culparle de su crimen, que en sus prisas por salir de la celda, choco contra la pared.
El animal dentro de él le gritó que la agarrase, que ahora no había cadenas que se lo impidiese, ni drogas que mantuvieran su cuerpo inmóvil. Se tensó y la vio retroceder un paso. Él respiró hondo, su miedo era tan fuerte que podía saborearlo. Hizo que sus instintos gritaran por tomarla, por protegerla. Le enfurecía que ella provocara ese efecto en él y gruñó profundamente mientras luchaba contra sus emociones.
Ella era el enemigo y desesperadamente quería tocarla. En el momento que se dio la vuelta y echó a correr, se lanzó tras ella. Tenia que atrapar a la única mujer a la que había deseado. Su animal tomo el control.
Bella vio su mirada salvaje y oyó el gruñido de dolor de su animal. Giró y salió corriendo llena de pánico. Miro sobre su hombro y vio que Edward se acercaba a ella. El terror la instó a correr más rápido. El MP3 se deslizó de sus dedos y cayo sobre la acera un segundo antes de que él la agarrara por detrás.
Bella abrió la boca para gritar, pero el golpe contra el césped y el peso del cuerpo de Edward sobre su espalda, saco el aire de sus pulmones. Edward se alzo un poco para darle la vuelta y tumbarla de espaldas, nuevamente uso su peso para mantenerla firmemente contra la hierba.
Ella trató de empujarlo y quitárselo de encima, pero él no se movió. Ella gimió de miedo cuando vio lo furioso que estaba. Sus dientes caninos quedaron a pulgadas de su cara. Pero sus manos fueron suaves cuando la agarró por los brazos y los levanto por encima de su cabeza, agarro sus muñecas con una de sus manos. Apretó los dientes y un gruñido profundo vibró contra su cuerpo.
-"Por favor no me hagas daño", jadeó.
Su pecho se levanto un poco, lo suficiente para dejarla respirar. Bella estaba sin aliento.
Sus ojos buscaron los suyos y ella se preguntó que vio en ellos. Edward maldijo en voz baja, le soltó las muñecas y se puso de pie. Bella se quedó tendida en el césped mirándole en estado de shock.
-"Levántate", le ordenó con dureza.
Bella se puso de pie. Quiso huir de nuevo, pero no tenia fuerzas.-"Te dije que lo siento.
¿Qué más quieres de mí? "Ella le miro a los ojos.-"Todo lo que tienes que hacer es decírmelo y lo haré. Haré cualquier cosa que me pidas para arreglar las cosas entre nosotros. Dímelo".
Edward la vio acercarse, pero se quedó callado. Su mano salió disparada de repente y lentamente se envolvió alrededor de su garganta. El pánico de Bella se convirtió en confusión cuando se dio cuenta de que no le estaba haciendo daño. Sus dos manos se cerraron frenéticamente sobre su muñeca y él utilizó su mano libre para mantenerlas apartadas.
Las rodillas de Bella flaquearon, pero él no la dejo caer, la sostuvo con su agarre sobre su garganta. Ella le miró a los ojos mientras rogaba en silencio que se detuviera. Algo en su mirada cambio y de repente soltó sus manos y envolvió su brazo alrededor de su cintura.
La atrajo contra su cuerpo y le dijo al oído.
-"No luches contra ello", le dijo con voz áspera.
¿Que no luche? Grito en su mente llena de terror. Sabía que se estaba poniendo azul. Su visión se estaba volviendo irregular y su voz sonaba demasiado lejos. Bella temblaba pero Edward nunca apartó la mirada de sus ojos asustados.
La oscuridad amenazaba con envolverla, pero luchó, quería vivir. Él juró que la mataría y ella realmente no creía que lo haría. Edward soltó su garganta en el instante en que sintió el cuerpo de Bella aflojarse contra él y la estrecho con más fuerza .
Estaba inconsciente y respiraba con facilidad. Había elegido el método más seguro y más rápido para someterla. Ella habría luchado más duro contra él si lo hubiera hecho de otra forma. De esta manera, no sufrió ningún daño. Él inhalo profundamente, rozó la nariz contra su cuello y gimió. Olía tan bien que deseaba desnudarla, sentirla piel contra piel.
Un perro ladró en la distancia y Edward levanto la cabeza. Su mirada se precipitó por el parque, sus instintos se alertaron instantáneamente. Los Guardias mantenían una estrecha vigilancia sobre los humanos que pensaban que tenían el control total del Homeland.
No tenían ni idea de que Edward y Carlisle acelerarían el proceso de que su gente fueran los dueños de sus propias vidas. Los humanos pensaban que necesitaban mucho tiempo adaptarse a esta nueva vida, pero se equivocaban.
Miró hacia Bella, su cara estaba apretada contra su pecho, la levantó suavemente entre sus brazos y se dirigió a la oscuridad para esconderse. Sería difícil el llevarla a su casa, pero era lo suficientemente cauteloso como para hacerlo sin ser descubierto.
Industrias Mercile los había entrenado para pelear, pero nunca fueron capaces de controlarlos. Los machos de las nuevas especies se negaron a hacerse daño entre ellos.
Mercile quería grabarlos enfrentándose para mostrar lo que sus fármacos podían hacer.
Así que cada vez que tuvieron la oportunidad mataron a los guardias varones.
Ellos habían sido muy crueles y brutales. Edward mato a unos pocos cuando cometieron el error de bajar la guardia. Industrias Mercile había empalmado ADN animal en sus genes y le habían dado un sinnúmero de medicamentos, el cambio más de lo que les mostró. Su sentido del olfato aumentaba a medida que envejecía, se había hecho más fuerte, más rápido y sus instintos a veces gobernaban su mente.
Le había resultado difícil manejar la rabia, pero con los años había aprendido a controlarla. Miró a Bella y frunció el ceño. Había escuchado atentamente cada palabra pronunciada por los médicos y el personal mientras le hacían las pruebas. Todo lo que había oído le había enseñado las diferencias entre los seres humanos y las especies nuevas.
Los seres humanos no tenían los sentidos que las especies poseían. No podían ver en la oscuridad o diferenciar los olores. Tampoco tenían su excepcional audiencia. Los seres humanos no poseían su velocidad o su fuerza, a menos que tomasen sus medicamentos.
Las alteraciones en las especies "eran permanentes" las drogas de Mercile no mantendrían los mismos efectos permanentes en los seres humanos. Algunas veces los medicamentos mataban a los humanos.
Edward llevo a Bella en sus brazos a través de las sombras. No tenia ni idea de que iba hacer con ella cuando llegase a su casa, el animal dentro de él estaba contento ahora que la poseía. El hombre planificaba una venganza. Ella dijo que haría cualquier cosa para hacer las paces con él, pensó en las posibilidades.
En realidad no le haría daño, no seria capaz de hacerle eso, pero le daría una lección o dos. Una pequeña parte de él esperaba que ese tiempo a solas con Bella eliminara su obsesión por ella.
Bella despertó algo confundida, aunque los recuerdos volvieron. Sentía un poco de dolor en la garganta, intento levantar su mano para tocarla pero algo se lo impedía. Abrió los ojos y se quedo mirando el blanco techo, la luz era tenue y el ambiente le resulto bastante familiar.
Levantó la cabeza para poder mirar a su alrededor. El dormitorio era grande, los muebles eran oscuros, la luz provenía del fuego que ardía dentro de la chimenea en una esquina.
Se sobresalto cuando escucho la cadena del inodoro. Tenia los brazos atados al cabecero, a los lados de su cabeza, dio unos cuantos tirones para soltarlos, las ataduras en sus muñecas parecían suaves y también eran resistentes.
Se abrió la puerta y Edward salió del cuarto de baño. Bella se quedo mirándole, llevaba el pecho desnudo y los pantalones negros. Su temor se incrementó al observar que estaba medio desnudo. El se movió a la zona más oscura de la habitación y le oculto los pequeños detalles de su cuerpo.
-"Estás despierta." Su tono era suave. Parecía engañosamente tranquilo. Él se movió hacia la cama y se detuvo en el borde.-"Bien". Bella estaba cubierta por una manta gruesa y suave, miró hacia abajo y vio que sus pechos estaban desnudos y expuestos. Movió la pierna y sintió el roce de la manta contra... su piel desnuda. Su aturdida mirada se volvió hacia Edward.-"Te he quitado la ropa." Hizo una pausa.-"Toda".
-"¿Por qué?" Su voz sonó rasposa a través de su garganta seca. Su miedo creció. ¿Por qué la llevo a su casa y la metió desnuda en su cama? Tenía un mal presentimiento, no quería saber la respuesta ya que seguramente la aterrorizaría aún más.
-"¿No sabes por qué?" Se acercó a la mesita de noche.-"¿Tienes sed?"Ella asintió con la cabeza. La cama se movió cuando se sentó en el borde, cogió la botella de agua que obviamente había colocado allí para ella y luego se giró para mirarla. Deslizo una mano bajo su cuello y la levanto un poco para que bebiera. Bella tragó todo lo que pudo sin ahogarse. Cuando termino retiro la botella de sus labios y la dejo en la mesita de noche.
-"He estado pensado en que debería hacer contigo "le informó en voz baja.-"Antes quería matarte pero eso fue antes de saber que eras una espía. No sabía que estuviste dentro de ese lugar infernal para salvar a mi pueblo ".Hizo una pausa mientras se giraba de lado para mirar a Bella. -"Ahora he decidido que te dejare vivir."
Su ritmo cardíaco se ralentizo y algo de alivio sustituyo al terror -"¿Por qué estoy aquí?
¿Por qué me sacaste del parque? "
Los ojos de Edward se estrecharon.-"Dijiste que harías cualquier cosa para llegar a mí. Decidí que mereces un castigo. "hizo una pausa.-"No sé si creer lo que dices. Eres una espía y estas acostumbrada a decir le a la gente lo que crees que quieren oír para evitar el peligro. Heriste mi orgullo, traicionaste mi confianza y tienes que pagar por eso. ¿Sabes lo que me hiciste sufrir al culparme de la muerte del técnico? "
Ella lo miró boquiabierta. -"¿Qué?" Su mente entendió las palabras que no le dijo. Oh no. El dolor le apretó el corazón.
-"Estaban enfadados porque había matado a ese hombre. Me castigaron por lo que había hecho. "

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